11 mayo 2013

Dicen que los pájaros nacidos en jaula les da miedo volar....



Bajo la sinfonía galáctica del rock aplico golpes profundos al mohecido teclado, con astucia le dejo claro al silencio que sus años de compañia ya se fueron, allá van, como el coyote correre, como Olga marina respirare, como Rasputin los conquistare, como los Jaivas gozare, como Isabel Allende arrancare, como Marcopolo descubriré, definitivamente  he vuelto más ebrio y arrugado que nunca, mas obeso y pecaminoso,  mas volátil como el elixir que me acompaña en este nuevo peregrinar, increíbles acontecimientos, la mesa al revés, increíbles acontecimientos, la jaula cerrada se abrió, el candado ya se oxido.

Un gorrión libre hace algunos días me retruco en una llamada visceral al termino de un día igual a tantos que pase, pájaro errante; pájaro errante, pájaro me grito con sus letras rojas en ese monitor y en la profundidad de ese alarmante llamado sonreí, todo cambia dije alguna vez y lo vomite con letras melancólicas, fríamente le pregunte ¿esta bien?  ohh que la cage.
Es difícil volver lo asumo, lo asumo como un desafío para mi corazón y  mis gordas manos, siento estar frente a frente a la inspiración y desear que dispare luego su imagen.
Hace un segundo me disparo de lleno en la frente, reventó mis sesos y los derramo en esto, pobre pero único, distinto dirán algunos, pero ya esta, solo aspiro a realizar una escritura como un pedo, esos que te permiten descansar, batir las tripas del sin sabor,  calduos que te hacen pensar, hediondos que despiertan tus imágenes guardadas en el baúl, como un pedo guardado te dejare salir, batiendo tus alas.

Y vendrán teorías del mas allá, ya vendrán teorías del sin razón, apretaré el gatillo, solo déjame disfrutar este instante sentir que estoy vivo, háblame quiero estar acá, pobre dirán algunos; pero esto nace acá, nace en esta silla dura, en este teclado hostil, en esta pieza lúgubre y con mala luz, con acidez, con pasión, turbio como te gusta, como me nace, un pedo nada mas.
La reja ya se abrió, se me olvido volar, pero caminare, lo are sintiendo como el aire me apalea la cara, apaleándome mi pensar. ¡Ya esta!  Volvimos gorrion.

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