03 agosto 2007

Caballero sin memoria…………


Era una tarde de invierno igual a otras, frío, angustia, sombras, en fin pura mierda, desesperado en mi pieza fumaba cigarrillos por doquier, eran unos cubanos que mi amante me los había traído en un encargo, eran fuertes y malignos, el tabaco negro regaba mi boca de amargura, mi cama desordenada exudaba calor de la noche anterior, tu cuerpo aun marcado en el lado derecho hacia un ambiente críptico, era un valle lleno de aromas florales, mi mano pasaba una y otra vez reconociendo tu cuerpo que ya se había difuminado, pensar que perteneces a otro, pensar que es otro el que te posee, maldita suerte la mía, pero creo que yo te quise de una forma distinta a el, te quise en mi burbuja, te deje entrar, el te oprimía, yo te liberaba, el te amaba, yo te odiaba, el te alababa, yo te criticaba; el te golpeaba, tu me golpeabas, era un arte, tu vida estaba llena de fantasmas que en mi regazo se trasformaban en los mas beligerantes que alguna vez mi mente hubiera imaginado, te hacías pasar por la dulce y tierna esposa, tus hijos te adoraban, tu casa brillaba bajo tu manto de sapiencia, tus padres te idolatraban, eras una gran profesional que tu trabajo iluminabas, tu inteligencia te permitía construir la mentira, como olvidarte mujer. Como? ;mi pieza llena de tu perfume me recordaban tus gritos y ahogos, tu alegría, tu llanto de arrepentimiento, te cuestionabas todo, golpeas la puerta y te retiras, te tomo de un brazo y te atraigo a mi, me dices, no me toques inmundo ser, tus ropas resaltan tu cuerpo, tu mirada me lo decía todo, tus senos están mas bellos que nunca te lo escribía en mis ojos, me voy me decías, dejabas la puerta abierta y me gritabas tu no me entiendes, yo sonreía sin despegar mi vista en el infinito que el televisor ocultaba, a los minutos entrabas corriendo y te lanzabas sobre mi; mi mano en tu trasero imprimía toda mi pasión contenida, tu blusa volaba en los aires, no por favor no!! Me repetías, no lo quiero hacer, mi marido, mis hijos; tócame, tócame por favor, quiero saber que existo, tus movimientos de desenfreno, tu hambre retenida; luego de aquel alboroto nos servíamos un helado de chocolate que tanto te gustaba, te vestías sin mirarme, y en tu despedida me decías que esta vez era la ultima, no te preocupes te respondía estoy acostumbrado al dolor, y en mi interior lloraba, lloraba con mis sentimientos de niño anciano, como sacar eso de mi memoria, me repetía, seré un caballero hasta la muerte, miles de veces te seguí, pero la cordura me lo impedía, esa tarde el ahogo de mi pieza me canso, prendí mi auto y arranque hacia a ti, iba llegando a tu hogar y tu felicidad era extrema, tu marido te besaba y tus hijos jugueteaban junto a ti, pase lento y me miraste , llorando me replique los caballeros no tienen memoria y seguí en una ruta sin destino……

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