
Estaba tan bien trabajando a veces, y tomando el resto, me creía incapaz de enfermar, que decir de la muerte, palabra que nunca se hablo en mi sub. casa, ese cuarto semihumedo, lleno de moscas y hediondo, lo había arrendado hace meses y debía ya unas cuotas, me lo iban a quitar de seguro el sucio capitalista, pero enferme ayer o varios años atrás y no lo note, creo que fue cuando te perdí, definitivamente fue allí cuando empecé a enfermar, ya no era el mismo, ya no reía como antes, ya no quise afeitarme, menos lavar mis ropas, la comida era poca, el trago en exceso como siempre, como en nuestros mejores tiempos cuando fornicabamos en aquella plaza ebrios ambos con el mejor licor, bajo la mesa de la cocina o en el desván, cuando tu roce, cuando tu aroma hacían fluir lagos de fuego por mis manos, que acariciaban tus senos como si fueran pétalos, besaba tu ombligo con ansias de entregarte placer, de que gozaras como ninguna, llegaba el momento donde suavemente habrías tus piernas y te entregabas a mi, como olvidar cuando me decías te odio, maldito, te odio, eran palabras llenas de amor, tu cuerpo comenzaba a moverse y tiritar al son de aquella música que tanto te gustaba, tu transpiración comenzaba a regar mi cuerpo, tus caricias hacían que el momento fuera eterno, pero todo eso paso, ya te olvidaste de mi, ahora he caído a este hospital, frió, melancólico, lleno de fantasmas que vienen por mi, no puedo dormir, el calor no me deja, miro por la ventaba, empiezo a ver cuanto es la altura y cuanto me podría pasar, mejor no, existe la posibilidad que aparezcas por esa puerta, ya te veo con tu caminar, ya te veo con tu maquiavélica sonrisa, pero no, no apareces, que dolor siento, doctor que me pasa, hombre nada estas muriendo, de que doctor dígame por favor que ya no aguanto mas, estas muriendo de una sucia enfermedad……..
